Bonolocks
26/08/2006, 15h47
Estava fuçando na net esses dias e encontrei esse texto em espanhol.:) É grande, mas vale a pena ler e arquivar. Muuuuito bom!!! :aprovado:
Cómo desmantelar a U2
2005-02-02
¿Cómo un grupo con más de dos décadas de vida se las arregla para seguir siendo relevante? ¿Por qué a pesar de todo el éxito que han conseguido, sienten que todavía tienen mucho que demostrar? ¿Cómo sobreviven a estas alturas a sus propias expectativas y a las de la crítica? No es fácil responder a estas preguntas, pero tras escuchar “How To Desmantle An Atomic Bomb”, el nuevo álbum de U2, las respuestas comienzan a surgir de inmediato. Hoy los irlandeses deciden desmantelar su sonido más clásico y sus emociones, para entregar un álbum en el cual estuvieron trabajando los últimos 25 años. ¿Valió la pena la espera?
Cuando en el verano de 2001, la gira promocional del disco “All That You Can’t Leave Behind” llegó a Europa, el padre de Bono, Bob Hewson, estaba perdiendo su batalla contra el cáncer. Justo unos días antes de que el grupo ofreciera el primero de dos shows en su país natal, Hewson falleció. Fue así como el ambiente de fiesta que recibía a los hijos pródigos de Irlanda ese agosto tuvo un gusto agridulce para la banda. Dejando el dolor a un lado, el grupo pudo brindar una de las actuaciones más inspiradas de aquel tour, apoyándose constantemente en su público para seguir adelante.
Para el funeral de Bob Hewson, Bono tenía preparado algo muy especial. Junto a The Edge interpretó una nueva canción llamada ‘Sometimes You Can’t Make It On Your Own’, en la cual habla sobre la difícil relación que tuvo con su padre. Tres años más tarde esta canción forma parte de “How To Desmantle An Atomic Bomb”, el primer álbum del grupo en cuatro años y que en el fondo también tiene mucha relación con Bob Hewson. “En mi cabeza, este disco es sobre mi padre”, dice Bono. “Su partida me envió a una especie de viaje, a una cacería para averiguar quién era yo, y el resultado está presente en muchas de las canciones. Es un disco mucho más personal que político”, agrega.
Ésa es precisamente la sensación que queda tras escuchar los 11 temas que componen este nuevo trabajo. Tal como a su manera lo hizo “Achtung Baby” (1991), este disco aborda temas más personales en sus letras. Sin embargo, en cuanto a su sonido, tiene muy poco de aquella obra con la que U2 se reinventó magistralmente. Esta vez la banda saca el pie del acelerador y mira lo realizado durante los últimos 25 años para extraer lo mejor de su sonido más clásico. No tienen miedo a sonar como U2 y borran cualquier vestigio electrónico o bailable, sólo para que sus canciones vuelvan a ser más simples y orgánicas.
Artistas Zen del rock
Hace cuatro años, la tentación de pensar que con “All That You Can’t Leave Behind”, el grupo volvía a sus orígenes, fue demasiado grande. No fueron pocos los que dijeron que el viejo U2 estaba de vuelta tras escuchar el tema “Beautiful Day”, con ese riff de guitarra que recordaba mucho a sus inicios. Craso error. La banda logró despistar a todos con ese primer single y entregar un disco donde no era tan fácil encontrar otras citas al pasado. Por el contrario, lo que hicieron fue crear un álbum más uniforme y mucho más simple que “Pop” (1997), pero con el que de igual forma dieron otro paso hacia adelante.
Con “How To Desmantle An Atomic Bomb” el grupo volvió a jugar con nuestras ideas preconcebidas. El primer single de este nuevo álbum, ‘Vertigo’, los mostró mucho más agresivos y rockeros. Nos hicieron pensar que querían rejuvenecer su sonido a toda costa y demostrar que las palabras de Bono sobre los orígenes punk del grupo eran realmente aplicables a nuestros días. Lo cierto es que un álbum lleno de canciones como ‘Vertigo’ hubiera sido un error y, afortunadamente, la banda estaba consciente de aquello. “U2 no es una banda de rock and roll realmente”, asegura The Edge. “Con este tema en particular quise hacer algo distinto. Estaba tratando de crear un sonido de guitarra que fuera desvergonzadamente rock and roll, directo, lo mejor de bandas como Sex Pistols y los Stones”, añade.
El guitarrista no sólo encontró en ‘Vertigo’ el sonido que estaba buscando, sino que también se dio cuenta de que la interpretación del tema sacó a relucir lo mejor de la banda. “La versión que se escucha en el álbum es la mejor que pudimos lograr. Fue uno de esos momentos en donde todos sincronizan y llegan a tiempo. Fue bastante claro para todos los que estábamos en el estudio de que era lo mejor que habíamos hecho. Bono tenía muy buenas ideas para la melodía y todos nos adaptamos perfectamente a ellas”, asegura.
Suena muy simple en teoría, pero ¿fue tan sencillo componer el resto del disco? Si consideramos que U2 es una banda perfeccionista y que desde “Zooropa” (1993) se han tomado tres o cuatro años para lanzar cada álbum, la respuesta sería un rotundo no. Sin embargo, en un principio Bono creyó que las cosas iban a ser más simples esta vez. “Edge empezó con todo el concepto del disco, así que pensé que era genial porque entonces no tendría que patearlo para que reaccionara. Sin embargo, fue a la mitad del proceso donde las cosas se complicaron. Habíamos invertido mucho tiempo y energía y no estábamos logrando la magia. Tuvimos a un productor fantástico, Chris Thomas, quien trabajó con The Beatles, Roxy Music, y Sex Pistols, pero creo que al final lo volvimos loco con nuestro modo de trabajo”, confiesa.
Con Thomas el grupo estaba logrando un buen sonido, pero por alguna razón sentían que no era el correcto. “Necesitábamos un nuevo aire”, explica Bono. “Es por eso que trajimos a Steve Lillywhite, con quien hemos hecho todos los discos que poseen una cierta forma. Se sintió como el segundo tiempo de la final de la Copa del Mundo. Cambiamos a algunos jugadores del equipo y trajimos piernas frescas”.
La forma en que los irlandeses encaran el proceso de creación de un nuevo disco puede alienar a los que no están familiarizados con su modo de trabajo. Es por eso que el productor Steve Lillywhite era la pieza que faltaba en el rompecabezas. Con él han grabado algunas de sus canciones más emblemáticas como ‘Sunday Bloody Sunday’, ‘I Will Follow’ y la más actual ‘Beautiful Day’.
La incursión de Lillywhite sirvió también para distender un poco el ambiente y atenuar las tensiones que surgieron dentro del grupo. The Edge explica que se crea un tipo de tensión entre sus expectativas poco realistas y su impaciencia con todo lo que no suene como lo que deberían lograr. “Somos muy exigentes en cuanto a las ideas y al trabajo, y eso puede ser un poco difícil para las personas involucradas en el proyecto, porque a veces pareciera que no estamos llegando a ninguna parte”, asegura.
Eventualmente, la banda siempre logra lo que se propone sin importar lo tedioso del proceso de composición y producción. “Alguien dijo que es muy parecido a los artistas Zen, quienes pasan horas y horas mezclando las pinturas y luego hacen el trabajo de verdad muy rápido. Eso fue lo que en realidad nos mantuvo ocupados por un largo tiempo en este proyecto. No fue la grabación de las versiones finales, sino que todas las diferentes fases que vivimos con las canciones para llevarlas a ese lugar donde finalmente están terminadas”, explica The Edge.
“Nos quedan otros 25 años”
La grabación de “How To Desmantle An Atomic Bomb” significó un gran esfuerzo para U2 y por eso la noticia que recibieron en julio pasado sobre el extravío de un CD con canciones en las que el grupo estaba trabajando, les cayó como un balde de agua fría. Durante una sesión fotográfica en la ciudad francesa de Niza, aquel registro desapareció misteriosamente. The Edge dijo en esa oportunidad que una parte importante de dos años de trabajo se esfumaron a través de un pedazo redondo de plástico. Tal como había sucedido cuatro años antes con “All That You Can’t Leave Behind”, la música de U2 se escapaba de sus manos sin que pudieran hacer mucho al respecto. “No parece creíble, pero eso fue lo que nos pasó”, declaró el guitarrista.
A pesar de esta situación, las canciones del nuevo álbum se filtraron por internet sólo un par de semanas antes de su lanzamiento oficial, el 22 de noviembre pasado, fecha que desde un principio estuvo fijada por la banda y que no modificaron. Y es que cuando se es parte de una de las bandas de rock más importantes del planeta, este tipo de situaciones no importan demasiado. Lo importante para un grupo con 25 años de carrera en el cuerpo, es lograr el mejor disco posible y seguir captando la atención del público. “Creo que es importante tener un single exitoso en las radios, porque le dice a la gente que estás de vuelta”, explica el bajista Adam Clayton. “Cada vez es más difícil captar la atención de la gente. Hay mucha competencia allá afuera y si no los agarras con una canción que encienda su imaginación, entonces no se interesarán tanto en el resto del disco”, agrega.
Sería muy extraño que la gente no se interesara en un nuevo disco de U2. Ya es una constante que cada nuevo lanzamiento de los irlandeses se convierta en un acontecimiento único, en donde tanto el grupo como sus propios fans se emocionan con la idea de que todo parece comenzar de cero. Esa sensación fue más fuerte en 2000, cuando la banda regresó con el excelente “All That You Can’t Leave Behind”. Luego de una década de experimentación sonora, que fue necesaria para que el grupo progresara, y del excesivo conceptualismo de ZOO TV y PopMart, el grupo rescató con aquel disco una simpleza olvidada. Desempolvaron viejos clásicos como ‘Out of Control’ e ‘In God’s Country’, para tocarlos en vivo. Optaron por realizar shows en recintos más pequeños, accedieron a tocar su música para la televisión nuevamente y gritaron a viva voz que se sentían como si estuvieran comenzando de nuevo.
Con “How To Desmantle An Atomic Bomb” el discurso es mucho más explícito. “Se siente como si fuera nuestro primer disco. Pasamos los últimos 25 años tratando de hacer un álbum como éste y creo que por fin lo conseguimos”, confiesa Bono. Un cuarto de siglo en el cual han logrado todo lo que un grupo de rock podría desear. Pero ¿qué es lo que los mantiene unidos aún? Al parecer, sus integrantes realmente se necesitan el uno al otro. Bono confiesa que en realidad no tienen otro lugar adónde ir. “¿Qué clase de banda va de vacaciones junta al mismo lugar?”, se pregunta. "Somos una familia unida, con todos los beneficios y desventajas que eso implica. Pero no tenemos problemas de ego en la banda. Todos estamos involucrados en el proceso y luchamos juntos”.
Desde 1976, cuando el baterista Larry Mullen puso un anuncio en su colegio buscando a gente para formar un grupo, los irlandeses han sabido que las buenas relaciones humanas son la base para componer canciones memorables. Según el mismo Mullen, ellos no pelean, pero sí tienen personalidades muy fuertes. “Al final todos queremos lo mismo. Somos muy competitivos. Queremos sonar en las radios y tener singles exitosos. No queremos que se nos vea como una banda veterana. Nos gusta el hecho de que la gente mencione a Coldplay como nuestros contemporáneos”.
Ciertamente, crear un disco con buenas canciones como “How To Desmantle An Atomic Bomb” ayuda mucho a que sigan siendo relevantes. U2 es una banda relativamente joven aún, o al menos, así lo sienten ellos. Es por eso que la noticia de que el “Rock and Roll Hall of Fame” quiere incluirlos en sus filas el próximo año, no les agrada del todo. Esa clase de honores los hace ver precisamente como una banda veterana. “Tratamos de escaparnos de eso. Otros lo merecen antes que nosotros”, confiesa Bono.
Las bandas pueden convertirse en miembros cuando han transcurrido 25 años desde su primer disco. La diferencia es que cuando los irlandeses grabaron “Boy” (1980), aún eran unos adolescentes. “Crecimos en la luz pública, mientras que la mayoría de las bandas pasan tocando cinco o seis años antes de grabar su primer disco”, asegura The Edge
Larry Mullen, por su parte, tiene una visión más categórica sobre el premio. “Sería más apropiado para el 2030”, asegura. “Todavía nos quedan otros 25 años. Ellos necesitan cambiar las reglas. Aún somos creativos y estamos compitiendo con el resto. Sería genial recibir el premio cuando tengamos 75 años de edad y podamos traer a nuestros nietos con nosotros”.
Jaime Meneses J.
Cómo desmantelar a U2
2005-02-02
¿Cómo un grupo con más de dos décadas de vida se las arregla para seguir siendo relevante? ¿Por qué a pesar de todo el éxito que han conseguido, sienten que todavía tienen mucho que demostrar? ¿Cómo sobreviven a estas alturas a sus propias expectativas y a las de la crítica? No es fácil responder a estas preguntas, pero tras escuchar “How To Desmantle An Atomic Bomb”, el nuevo álbum de U2, las respuestas comienzan a surgir de inmediato. Hoy los irlandeses deciden desmantelar su sonido más clásico y sus emociones, para entregar un álbum en el cual estuvieron trabajando los últimos 25 años. ¿Valió la pena la espera?
Cuando en el verano de 2001, la gira promocional del disco “All That You Can’t Leave Behind” llegó a Europa, el padre de Bono, Bob Hewson, estaba perdiendo su batalla contra el cáncer. Justo unos días antes de que el grupo ofreciera el primero de dos shows en su país natal, Hewson falleció. Fue así como el ambiente de fiesta que recibía a los hijos pródigos de Irlanda ese agosto tuvo un gusto agridulce para la banda. Dejando el dolor a un lado, el grupo pudo brindar una de las actuaciones más inspiradas de aquel tour, apoyándose constantemente en su público para seguir adelante.
Para el funeral de Bob Hewson, Bono tenía preparado algo muy especial. Junto a The Edge interpretó una nueva canción llamada ‘Sometimes You Can’t Make It On Your Own’, en la cual habla sobre la difícil relación que tuvo con su padre. Tres años más tarde esta canción forma parte de “How To Desmantle An Atomic Bomb”, el primer álbum del grupo en cuatro años y que en el fondo también tiene mucha relación con Bob Hewson. “En mi cabeza, este disco es sobre mi padre”, dice Bono. “Su partida me envió a una especie de viaje, a una cacería para averiguar quién era yo, y el resultado está presente en muchas de las canciones. Es un disco mucho más personal que político”, agrega.
Ésa es precisamente la sensación que queda tras escuchar los 11 temas que componen este nuevo trabajo. Tal como a su manera lo hizo “Achtung Baby” (1991), este disco aborda temas más personales en sus letras. Sin embargo, en cuanto a su sonido, tiene muy poco de aquella obra con la que U2 se reinventó magistralmente. Esta vez la banda saca el pie del acelerador y mira lo realizado durante los últimos 25 años para extraer lo mejor de su sonido más clásico. No tienen miedo a sonar como U2 y borran cualquier vestigio electrónico o bailable, sólo para que sus canciones vuelvan a ser más simples y orgánicas.
Artistas Zen del rock
Hace cuatro años, la tentación de pensar que con “All That You Can’t Leave Behind”, el grupo volvía a sus orígenes, fue demasiado grande. No fueron pocos los que dijeron que el viejo U2 estaba de vuelta tras escuchar el tema “Beautiful Day”, con ese riff de guitarra que recordaba mucho a sus inicios. Craso error. La banda logró despistar a todos con ese primer single y entregar un disco donde no era tan fácil encontrar otras citas al pasado. Por el contrario, lo que hicieron fue crear un álbum más uniforme y mucho más simple que “Pop” (1997), pero con el que de igual forma dieron otro paso hacia adelante.
Con “How To Desmantle An Atomic Bomb” el grupo volvió a jugar con nuestras ideas preconcebidas. El primer single de este nuevo álbum, ‘Vertigo’, los mostró mucho más agresivos y rockeros. Nos hicieron pensar que querían rejuvenecer su sonido a toda costa y demostrar que las palabras de Bono sobre los orígenes punk del grupo eran realmente aplicables a nuestros días. Lo cierto es que un álbum lleno de canciones como ‘Vertigo’ hubiera sido un error y, afortunadamente, la banda estaba consciente de aquello. “U2 no es una banda de rock and roll realmente”, asegura The Edge. “Con este tema en particular quise hacer algo distinto. Estaba tratando de crear un sonido de guitarra que fuera desvergonzadamente rock and roll, directo, lo mejor de bandas como Sex Pistols y los Stones”, añade.
El guitarrista no sólo encontró en ‘Vertigo’ el sonido que estaba buscando, sino que también se dio cuenta de que la interpretación del tema sacó a relucir lo mejor de la banda. “La versión que se escucha en el álbum es la mejor que pudimos lograr. Fue uno de esos momentos en donde todos sincronizan y llegan a tiempo. Fue bastante claro para todos los que estábamos en el estudio de que era lo mejor que habíamos hecho. Bono tenía muy buenas ideas para la melodía y todos nos adaptamos perfectamente a ellas”, asegura.
Suena muy simple en teoría, pero ¿fue tan sencillo componer el resto del disco? Si consideramos que U2 es una banda perfeccionista y que desde “Zooropa” (1993) se han tomado tres o cuatro años para lanzar cada álbum, la respuesta sería un rotundo no. Sin embargo, en un principio Bono creyó que las cosas iban a ser más simples esta vez. “Edge empezó con todo el concepto del disco, así que pensé que era genial porque entonces no tendría que patearlo para que reaccionara. Sin embargo, fue a la mitad del proceso donde las cosas se complicaron. Habíamos invertido mucho tiempo y energía y no estábamos logrando la magia. Tuvimos a un productor fantástico, Chris Thomas, quien trabajó con The Beatles, Roxy Music, y Sex Pistols, pero creo que al final lo volvimos loco con nuestro modo de trabajo”, confiesa.
Con Thomas el grupo estaba logrando un buen sonido, pero por alguna razón sentían que no era el correcto. “Necesitábamos un nuevo aire”, explica Bono. “Es por eso que trajimos a Steve Lillywhite, con quien hemos hecho todos los discos que poseen una cierta forma. Se sintió como el segundo tiempo de la final de la Copa del Mundo. Cambiamos a algunos jugadores del equipo y trajimos piernas frescas”.
La forma en que los irlandeses encaran el proceso de creación de un nuevo disco puede alienar a los que no están familiarizados con su modo de trabajo. Es por eso que el productor Steve Lillywhite era la pieza que faltaba en el rompecabezas. Con él han grabado algunas de sus canciones más emblemáticas como ‘Sunday Bloody Sunday’, ‘I Will Follow’ y la más actual ‘Beautiful Day’.
La incursión de Lillywhite sirvió también para distender un poco el ambiente y atenuar las tensiones que surgieron dentro del grupo. The Edge explica que se crea un tipo de tensión entre sus expectativas poco realistas y su impaciencia con todo lo que no suene como lo que deberían lograr. “Somos muy exigentes en cuanto a las ideas y al trabajo, y eso puede ser un poco difícil para las personas involucradas en el proyecto, porque a veces pareciera que no estamos llegando a ninguna parte”, asegura.
Eventualmente, la banda siempre logra lo que se propone sin importar lo tedioso del proceso de composición y producción. “Alguien dijo que es muy parecido a los artistas Zen, quienes pasan horas y horas mezclando las pinturas y luego hacen el trabajo de verdad muy rápido. Eso fue lo que en realidad nos mantuvo ocupados por un largo tiempo en este proyecto. No fue la grabación de las versiones finales, sino que todas las diferentes fases que vivimos con las canciones para llevarlas a ese lugar donde finalmente están terminadas”, explica The Edge.
“Nos quedan otros 25 años”
La grabación de “How To Desmantle An Atomic Bomb” significó un gran esfuerzo para U2 y por eso la noticia que recibieron en julio pasado sobre el extravío de un CD con canciones en las que el grupo estaba trabajando, les cayó como un balde de agua fría. Durante una sesión fotográfica en la ciudad francesa de Niza, aquel registro desapareció misteriosamente. The Edge dijo en esa oportunidad que una parte importante de dos años de trabajo se esfumaron a través de un pedazo redondo de plástico. Tal como había sucedido cuatro años antes con “All That You Can’t Leave Behind”, la música de U2 se escapaba de sus manos sin que pudieran hacer mucho al respecto. “No parece creíble, pero eso fue lo que nos pasó”, declaró el guitarrista.
A pesar de esta situación, las canciones del nuevo álbum se filtraron por internet sólo un par de semanas antes de su lanzamiento oficial, el 22 de noviembre pasado, fecha que desde un principio estuvo fijada por la banda y que no modificaron. Y es que cuando se es parte de una de las bandas de rock más importantes del planeta, este tipo de situaciones no importan demasiado. Lo importante para un grupo con 25 años de carrera en el cuerpo, es lograr el mejor disco posible y seguir captando la atención del público. “Creo que es importante tener un single exitoso en las radios, porque le dice a la gente que estás de vuelta”, explica el bajista Adam Clayton. “Cada vez es más difícil captar la atención de la gente. Hay mucha competencia allá afuera y si no los agarras con una canción que encienda su imaginación, entonces no se interesarán tanto en el resto del disco”, agrega.
Sería muy extraño que la gente no se interesara en un nuevo disco de U2. Ya es una constante que cada nuevo lanzamiento de los irlandeses se convierta en un acontecimiento único, en donde tanto el grupo como sus propios fans se emocionan con la idea de que todo parece comenzar de cero. Esa sensación fue más fuerte en 2000, cuando la banda regresó con el excelente “All That You Can’t Leave Behind”. Luego de una década de experimentación sonora, que fue necesaria para que el grupo progresara, y del excesivo conceptualismo de ZOO TV y PopMart, el grupo rescató con aquel disco una simpleza olvidada. Desempolvaron viejos clásicos como ‘Out of Control’ e ‘In God’s Country’, para tocarlos en vivo. Optaron por realizar shows en recintos más pequeños, accedieron a tocar su música para la televisión nuevamente y gritaron a viva voz que se sentían como si estuvieran comenzando de nuevo.
Con “How To Desmantle An Atomic Bomb” el discurso es mucho más explícito. “Se siente como si fuera nuestro primer disco. Pasamos los últimos 25 años tratando de hacer un álbum como éste y creo que por fin lo conseguimos”, confiesa Bono. Un cuarto de siglo en el cual han logrado todo lo que un grupo de rock podría desear. Pero ¿qué es lo que los mantiene unidos aún? Al parecer, sus integrantes realmente se necesitan el uno al otro. Bono confiesa que en realidad no tienen otro lugar adónde ir. “¿Qué clase de banda va de vacaciones junta al mismo lugar?”, se pregunta. "Somos una familia unida, con todos los beneficios y desventajas que eso implica. Pero no tenemos problemas de ego en la banda. Todos estamos involucrados en el proceso y luchamos juntos”.
Desde 1976, cuando el baterista Larry Mullen puso un anuncio en su colegio buscando a gente para formar un grupo, los irlandeses han sabido que las buenas relaciones humanas son la base para componer canciones memorables. Según el mismo Mullen, ellos no pelean, pero sí tienen personalidades muy fuertes. “Al final todos queremos lo mismo. Somos muy competitivos. Queremos sonar en las radios y tener singles exitosos. No queremos que se nos vea como una banda veterana. Nos gusta el hecho de que la gente mencione a Coldplay como nuestros contemporáneos”.
Ciertamente, crear un disco con buenas canciones como “How To Desmantle An Atomic Bomb” ayuda mucho a que sigan siendo relevantes. U2 es una banda relativamente joven aún, o al menos, así lo sienten ellos. Es por eso que la noticia de que el “Rock and Roll Hall of Fame” quiere incluirlos en sus filas el próximo año, no les agrada del todo. Esa clase de honores los hace ver precisamente como una banda veterana. “Tratamos de escaparnos de eso. Otros lo merecen antes que nosotros”, confiesa Bono.
Las bandas pueden convertirse en miembros cuando han transcurrido 25 años desde su primer disco. La diferencia es que cuando los irlandeses grabaron “Boy” (1980), aún eran unos adolescentes. “Crecimos en la luz pública, mientras que la mayoría de las bandas pasan tocando cinco o seis años antes de grabar su primer disco”, asegura The Edge
Larry Mullen, por su parte, tiene una visión más categórica sobre el premio. “Sería más apropiado para el 2030”, asegura. “Todavía nos quedan otros 25 años. Ellos necesitan cambiar las reglas. Aún somos creativos y estamos compitiendo con el resto. Sería genial recibir el premio cuando tengamos 75 años de edad y podamos traer a nuestros nietos con nosotros”.
Jaime Meneses J.